Verónica Pavés estudió Periodismo en la Universidad de La Laguna entre 2011 y 2015, en plena crisis económica. Hoy trabaja como periodista en El Día y recuerda aquella etapa desde una convicción clara: sin una universidad pública, probablemente no habría podido formarse.
Con el paso de los años, su relación con la ULL ha cambiado. Como estudiante conoció sus aulas y sus recursos; como periodista ha descubierto también el trabajo de investigación y de transferencia que la institución desarrolla en Canarias. Destaca, sobre todo, su papel para estudiar los problemas del territorio, desde la economía hasta el medioambiente o el turismo.
Pavés asegura que siempre entendió sus estudios como una oportunidad que debía devolver a la sociedad. Esa idea explica su cercanía con los valores de la universidad pública y también con Alumni ULL, una asociación que, a su juicio, ayuda a mantener el vínculo entre quienes pasaron por la institución.
Su reflexión parte además de la figura de Blas Cabrera. El científico canario tuvo que marcharse a Madrid para estudiar porque en las islas no existía entonces una universidad pública. Para Pavés, la creación de la Universidad de La Laguna abrió ese camino a generaciones posteriores.

