La tercera promoción de Medicina de la ULL celebra los 50 años de su graduación con un reencuentro en la Facultad

La tercera promoción de Medicina de la Universidad de La Laguna regresó el pasado 19 de septiembre a las aulas para conmemorar los 50 años de su graduación. La Facultad de Ciencias de la Salud acogió un encuentro que reunió a quienes formaron parte de una generación de 126 estudiantes, entre ellos 29 mujeres, que finalizaron la carrera en 1976 y desarrollaron posteriormente su trayectoria profesional.

El acto comenzó con una fotografía de familia y la bienvenida del actual decano, José Luis Pais Brito. También intervino el excatedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública Antonio Sierra, quien dirigió unas palabras al grupo en representación del profesorado.

Froilán Díaz, portavoz de los antiguos alumnos, recuperó durante su intervención algunas de las anécdotas de aquellos años universitarios y destacó la diversidad de trayectorias profesionales de sus compañeros. «La tercera promoción ha estado presente en prácticamente todas las especialidades médicas», recordó. «Sus integrantes desarrollaron su actividad en la asistencia sanitaria, la docencia, la investigación y la gestión, tanto dentro como fuera del ámbito sanitario».

Díaz reivindicó especialmente la contribución de aquella generación a la atención de pacientes y a la formación de nuevos profesionales. Durante décadas, sus integrantes participaron en la mejora de los servicios sanitarios de Canarias y de otros territorios, además de contribuir al desarrollo de la enseñanza médica.

Otro de los integrantes de la promoción, Honorio Armas, puso el encuentro en perspectiva al recordar la capacidad de atracción que tenía la Facultad de Medicina de La Laguna durante aquellos años. Según explicó, el 45% del alumnado procedía de la provincia de Las Palmas y otro 45% de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en una época en la que todavía no se había creado el colegio universitario que abriría posteriormente.

Armas destacó el carácter «emblemático» de esta tercera promoción por haber sido la primera en formar profesionales de prácticamente todas las especialidades médicas. Entre sus integrantes predominaron los especialistas en Medicina Interna, Medicina de Familia y Cirugía, aunque también hubo una amplia representación de pediatras, ginecólogos y traumatólogos.

Su aportación se extendió al ámbito universitario. De aquella generación salieron dos catedráticos, seis profesores titulares y un número destacado de docentes asociados de la Universidad de La Laguna.

En el terreno asistencial, Armas recordó que tres médicos de la promoción colaboraron desde el inicio con el programa de trasplante renal. Otros compañeros participaron posteriormente en el desarrollo de los trasplantes de páncreas e hígado, intervenciones que reflejan la vinculación de esta generación con la evolución de la medicina especializada en las islas.

El antiguo alumno señaló, además, que actualmente hay en Canarias unos 8.000 profesionales de la medicina en activo procedentes de la Facultad de Medicina de la ULL, una cifra que, a su juicio, permite dimensionar la contribución de la institución a la formación del personal médico del archipiélago.

El reencuentro permitió así recuperar la memoria de una promoción cuya trayectoria quedó ligada a la expansión de las especialidades médicas, la formación de nuevas generaciones y el desarrollo de la sanidad canaria durante el último medio siglo.